lunes, 30 de septiembre de 2013

Aquél café

Comenzaba a refrescar, septiembre traía casi siempre tormentas y días que ni el otoño más cruel tenía. Pero ese día lucia un sol esplendido.
Me desperté relativamente pronto, cómo casi siempre que no tengo que ir a trabajar
-Pienso; - Vaya, cuando debo despertar pronto no puedo, y hoy que no tengo nada que hacer, ni el despertador hace falta-

Comienzo la rutina diaria de un día festivo, sin muchas ganas de nada, atravesaba un momento difícil , pero aún así me calcé las deportivas y ,me fui a caminar por la playa , mi mar...ese que me llama de vez en cuando y no puedo dejar de escucharle.

Me llevé el bikini y una toalla por si hacía bueno aprovechar los últimos días de sol.
Ni siquiera me preguntaron dónde iba. Últimamente me ignoraban, cómo el que tiene un mueble en casa al cual se acostumbra y aún a  oscuras consigue evitarlo.

Llego a la playa, hacía un día espectacular, busco un sitio tranquilo después de caminar un rato por la orilla y me tumbo al sol. Durante un rato escucho música, pero el sonido del mar es mucho más relajante que la melodía de cualquier canción.
Cuando estoy a punto de quedarme dormida , suena el teléfono .


-¡Maldita sea! ¿Quién será ahora?-
-Dígame-
-Hola -
-¿Hola, quien es?
-Soy yo, ¿no te acuerdas ya de mí?
-Pues, espera… ahhh , ¡eres tú! Dime, ¿Qué pasa? ¿Cómo estás?
-Bien, te llamo por si te apetece un café-
-¿Y eso ,andas por aquí? -
-Si , estoy por tu tierra-
-Vale , dime hora y lugar -

Así quedamos…regreso a casa antes de comer , ya que por supuesto a parte de  ser mueble, llevo la organización de todo .

Una ducha, y me arreglo un poco , no mucho , un vaquero, una camiseta fresca y poco mas .
Total ,tan solo era un amigo que por lo visto tenía ganas de charla.
Le había conocido unos días antes, y me había caído bien, pero nada más.

Llego al lugar, dejo el coche a la entrada del pueblo y pasa a recogerme ya que no sabía donde era exactamente , y además , no me oriento en absoluto en lugares desconocidos , ahora, ni con el navegador me llevo bien...


Cierro el coche , él muy solícito y caballero me abre la puerta y nos marchamos a una cafetería, pedimos un café , y otro , y otro más ...estuvimos de charla casi tres horas . Muy agradable , el tipo es genial en las distancias cortas,desde luego nada que ver como pintaba tras la pantalla de una red social .

Él sabía que en la charla de tú a tú era ...y es bueno , un buen estratega , sabe como camelar a una mujer, y sabe donde tocar la fibra para hacerte sentir cómoda y que le cuentes tú más de lo que él te pueda contar .

Está claro que se dio cuenta que podía ser presa fácil, ya que estaba muy vulnerable. Y … me dejé llevar.

Estaba mal, mi autoestima por el suelo, mi ánimo hecho unos zorros, problemas de todo tipo, y buscando salidas en un laberinto impropio de mi vida.

Aquella cita, era una válvula de escape y al mismo tiempo conforme pasaban las horas me sentía mejor, alguien me escuchaba, me atendía y además algún piropo que otro de esos que te dejan clavada  la silla y te hacen mirar a los lados a ver si es a ti o, a alguien que pasa por al lado en ese momento.

¡Estaba tanto tiempo sin que nadie me dijese nada! Que aquello me parecía el paraíso.

Era hora de marcharme y le pedí que me llevase a recoger mi coche.
Una vez allí, la despedida…

-He estado muy agusto , hasta otra, gracias por el rato-
-Gracias a ti, eres un encanto, una gran mujer, espero que todo se arregle-

Me subo a mi coche, y de pronto... le veo en la puerta golpeando suavemente la ventanilla .
-¿Puedes bajar del coche un momento? –
-¿Qué pasa?-
-¿Me darías un beso antes de irte?-
Creía morir allí mismo. ¿Y ahora qué hago? , me apetece, pero creo que no es correcto ... ¡le cabo de conocer !
-Sí , claro que sí-
Me besó...Dios mío, ¡Viven las mariposas de mi estomago todavía!

Cuando regresaba a casa, creía que me iba dar un infarto. Me decía mi misma;
-Vamos a ver ; si no te hacen ni caso , estás en un proceso raro , y tampoco has hecho nada del otro mundo…¡un beso, eso no es nada! ...olvídalo, quizá no le vuelvas a ver más .
No pude dormir, no podía comer, me sentía culpable, pero...me gustaba aún sabiendo que  era muy peligroso el terreno que pisaba, sabía perfectamente que aquello lo único que podía ser era un aventura de un día y después¿después qué? ¿Podía yo vivir con eso?...

Mi forma de ser no es esa, no soy de aventuras superficiales, ¡no puedo! Al día de hoy lo he intentado… y no puedo.

Terminé enamorándome, y hasta hoy… tres años de aventura que han terminado digamos que ... de manera amistosa.

Y aunque ahora mi vida comienza a dar giros inesperados, no le olvidaré jamás ...
Siempre será una persona muy importante en mi vida...

Mis relatos con él  terminan con el recuerdo del primer café .


6 comentarios:

  1. Eres adictiva. Total cómo el primer. Café ¡¡Soy una yonki de Tus. Relatos.Como me gustaría poder conocerte es tan fuerte. Lo que transmites.ChAíto

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  2. ¿Adictiva?... me habían dicho de todo menos eso . Un abrazo y muchas gracias .

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  3. Las gracias a tí por, responderme.quiero qué sepas, que esta adicción que has despertado en mí,vá ha ser creo que mi medicina del alma, como tú bien sabes,Deseo que una persona como tú pronto pueda habrir puertas y cerrar heridas.ChAíto,Penélope,con su bolso de piel marrón y sus zapatitos de charol.besos

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    1. No sé quienes sois , no sé de donde venís, no sé porque me leéis, pero me da igual . Si os sirve para algo bueno esto , ya me doy por satisfecha .Yo siempre tengo las puertas abiertas , y voy cerrando heridas pero ... Esta Penélope , ya jamás será la de la estación, además jamás no me pondría unos zapatos de charol jamás. Penélope de Ítaca , esperó , pero esperó sabiendo que su amor regresaría, engañando con falsas promesas a todo aquel que la cortejaba.
      Sigo tejiendo el falso pañuelo ... pero a la vez ... viviendo . Un abrazo .

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  Pandemia. Hoy he recordado que tenía un blog ¡Vaya! Con las satisfacciones que me dio en su tiempo y he llegado a olvidarlo algunas veces....