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miércoles, 16 de noviembre de 2016

Memoria


Me dicen que escriba, ¿Qué escriba qué? …
Hoy he estado releyendo el blog, cuatro años de mi vida plasmados en una pantalla que tal vez un día, desaparezca. No hay copia, no hay nada con lo que asegurar cada letra que hay aquí.
Digo esto, porque hoy he recordado cosas, lugares, sentimientos y momentos, que a pesar de haber sido tan intensos, casi los había olvidado.
Un diario así, es una buena terapia para la memoria.
Además me he visto sorprendida gratamente al  ver, que al día de hoy he conseguido sobrevivir a todo aquello de lo que creía morir.
Después me he dado cuenta que la rutina mata lentamente la creatividad, la rutina mata muchísimas cosas. Me  esfuerzo cada día  para que la rutina no se instale en mi  vida, pero es inútil. Es inútil cuando las personas que te rodean hacen de tu día a día una puñetera rutina.
Veo con tristeza que sigo teniendo la misma inseguridad con mi pareja que  cuando no vivíamos juntos.
Recordé lo que me dijo una amiga hace poco; - Cariño, él te resta la seguridad que tú le sumas a él-
Y tiene toda la razón, sigo con el corazón encogido y  el alma enredada. Lo mismo estoy arriba que estoy abajo, un día le echo de menos y otro… le dejaría sin pensarlo.
Necesito estabilidad emocional, y eso…  no me lo procura.
Y en eso estoy ahora, en que si me voy o me quedo, si entro o salgo, si me rio o lloro. Y no son solo las hormonas locas de la menopausia, no, es que el chico en cuestión se ha acomodado en la relación, tiene todo lo que desea, y eso es un error.
Siempre dije; Dale a un hombre todo lo desea, y será  infeliz por no tener nada que anhelar.
Se lo di todo, y ahora, busca otras “cosas”.  
Y yo me pregunto; -¿Si sé que tiene otros entretenimientos, que hago todavía con él?-
La respuesta inmediata que me viene a cabeza es; -Le quiero muchísimo-
Pero inmediatamente me digo a misma; - Si, le quieres, pero eso  ya no es suficiente para seguir sufriendo-
No es que sepa seguro que hay algunas “cosas “por ahí que le entretienen, lo intuyo y hay detalles que los dejo para mi, que me hacen pensar que si no lo hay, lo ronda.
Después, conversaciones que hemos tenido, que me han sorprendido en otro ámbito. Y me dije una vez, que no iba a tolerar nunca más, ni una infidelidad ni un menosprecio por parte de nadie. No es que esto haya sucedido, pero como he dicho antes, lo ronda.
Quizá solo sea una pequeña crisis del primer año de convivencia, no lo sé. Por eso no me voy a aventurar en tomar decisiones drásticas. Pero me he marcado un tiempo y estoy alerta.
Así es qué … no tengo ganas de escribir, además (como dice Serrat) las musas pasan de mi.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Tiempos


Estamos pasando tiempos convulsos. Un tiempo raro, tiempo gastando tiempo, tiempo de deber hacer, y tiempo de no hacer nada.
Las seis de la mañana, escucho en la radio las noticias… política tipo Sálvame  Deluxe , asesinatos  como si de un capitulo de CSI se tratase , guerras , como las de antes … pero con armas mucho más atroces .

Desapariciones sin rastro y con tintes morbosos de asuntos íntimos de familia, que donde deben quedarse es… ahí mismo, en la familia. Pero no, porque hay periodistas que quieren dar noticias a cualquier precio.
Precio, parece que todo tiene un precio .Ser consecuente con tus ideas, tiene precio, y no solo en política.
Pero la vida, a pesar de todo, continúa…
A las siete ya estoy en la ducha, debo ir a trabajar, aunque estoy intentando negociar una reducción de jornada por el tema de mi espalda y mientras no me la concedan (que será nunca) pues me preparo lo de todo el día, ya que salgo de casa sobre las ocho y regreso sobre las nueve de la noche. Si, salgo de noche y regreso de noche, este tiempo otoñal y después invernal, hace que no vea el paisaje de mi casa con claridad entre semana. Me llevo la comida, voy a nadar a medio día, cuando salgo, como cualquier cosa y de nuevo al trabajo. Salgo a las ocho, y los lunes y los  miércoles me voy a Pilates hasta las diez.
Como veis, ni la política, ni la guerra, ni las desapariciones, ni un terremoto… detiene la vida.  
Decía antes, que estamos en tiempos convulsos, pero no solo en la sociedad que nos rodea, mi vida también está convulsa… amigos que se han ido y otros que se están despidiendo, amigas, MI AMIGA... se ha ido de mi vida con un bronca que no esperaba, y menos todavía esperaba la actitud que ha tenido. No lo supero, no puedo soportar ir al gimnasio, encontrarla allí y que nos saludemos como dos conocidas de hola y adiós…
Pero, así lo ha querido, ella ha elegido, yo lo intenté, lo intenté de veras, pero se ha ido alejando poco a poco, y ya hace siete meses que no nos vemos.
Mi hija me dice; - mamá, hay gente que pasa por tu vida para quedarse y otros, pasan, se van y no vuelven.  Ellos deciden, déjalos marchar, porque han estado ahí durante una etapa de tu vida en la eran necesarios, quizá ahora, no son necesarios en tu nueva etapa ni tú en la de ellos. Nosotras estamos a acostumbradas a aferrarnos a la gente, pero no todo el  mundo es igual. Asúmelo y déjala marchar del todo. Mi hija tiene razón, pero me cuesta mucho asumir eso.
Por cierto, la niña esta genial en la universidad, no puedo creer el cambio que ha dado. Es una luchadora, ha decidido ser algo y alguien en la vida  y lo va a conseguir. Es obstinada y perseverante.

Mi familia; Pues gracias al universo, están de maravilla, mi padre parece haber superado el cáncer que apareció por sorpresa para dar un vuelco en la vida de todos nosotros. Sobre todo en la de él, pero parece que no es tiempo de marcharse todavía (menos mal). Mi padre me hace mucha falta, pero más falta le hace a mi madre. Ha sufrido mucho estos meses, pero parece que todo mejora.
Y mi chico … mi chico el viajero , un día está en Brasil , como otro en Lituania , otro en Buenos Aires , otro en Portugal y así … recorre el mundo con su trabajo , nos vemos en casa los fines de semana , aunque a veces si el viaje es demasiado largo , pasan quince días sin vernos . La verdad es que entre semana lo llevamos estupendamente, ya que apenas aparezco por casa, pero si algún finde no viene… se pasa mal. Pero es lo que hay, trabajo nuevo, vida nueva… Una vida que a pesar de los cambios continúa…
Y así día tras día , transcurre la vida y va pasando el tiempo , tiempos convulsos , tiempo de nada , tiempo de todo .



miércoles, 6 de abril de 2016

Navegando por la vida

A las realidades cuesta acostumbrase cuando una sueña demasiado.
Un amigo me dijo el otro día; - escríbeme algo, dime como te sientes, no sé nada de ti, aunque lo intuyo… hace demasiado tiempo que no escribes y eso, no sé si es bueno o malo.
Pues… ni bueno, ni malo. A veces solo es falta de tiempo. Otras son falta de ganas, y otras, no salen las palabras porque se atragantan, porque mas vale dejarlas, porque es mejor callarlas, o simplemente porque no eres capaz de plasmar lo que sientes.
La vida da muchas vueltas, y lo que ayer parecía imposible hoy puede ser una realidad. Como sucede al revés. Creemos tener el poder de hacer o cambiar las cosas y no es así.
Vamos a la deriva en un barco que se llama vida, unos días son calmos y otros con tempestad. Bien es cierto que somos capitanes de ese barco, nosotros somos quienes soltamos las velas cuando no hay viento o las recogemos cuando sopla por barlovento.
Al final, navegar por la vida, depende de las condiciones climatológicas.

En mi barco últimamente sucede de casi todo, llevo familia a bordo, una pareja medianamente estable, una hija  que no es independiente, amigos, los cuales todos llevan su bodega repleta de cosas. A veces el peso es excesivo y el barco apunta índices de hundimiento.
Pero por ahora, soporta más o menos bien el mal tiempo, las tempestades y las embestidas que propina el mar cuando se enfada. Esas embestidas se llaman en mi barco, enfermedades.  
Embestidas , que no tenía ni idea que el barco las podía soportar , y las soporta , lucha contra ellas , y a veces , las vence … En eso estamos ahora , en vencer la embestida . Supongo que como siempre, a final, saldrá el sol. Porque no hay nada mejor que ser positivo y creerte lo que dices.
Llegaré a puerto, y seré capaz de llenar la bodega de enseres para poder volver a navegar, en otras aguas más tranquilas y así disfrutar del recorrido de la vida. Estoy a mitad de camino no pretendo rendirme. Espero que en mi barco sigan los mismos marineros y podamos hacer la travesía que queda, en paz y tranquilos.    
Con suerte, un día despertaré de mi sueño  y me daré cuenta de que nunca tuve miedo en mi viaje…que la verdad es como mucho, una historia relatada, que los miedos, vienen  a ratos  y cuando los domino , su estela deja una nueva oportunidad .

Todo en la vida, se transforma… para bien o para mal.  


lunes, 19 de octubre de 2015

La caja de Pandora

Cuando todo comienza a ser casi perfecto, cuando crees que se ha acabado el sufrimiento, cuando el amor de tu vida te dice; quiero estar contigo, cuando hay un proyecto común, cuando estás al fin conviviendo con quien creías que jamás ibas a estar… salta una chispa que hace que se abra la caja de Pandora (esa que nunca se debió abrir) Por cierto ;¿conocen la historia? 

Pues la historia cuenta que Zeus, deseoso de vengarse de Prometeo por haber robado el fuego y dárselo a los humanos, presentó al hermano de éste, Epimeteo, una mujer llamada Pandora, con quien éste se casó. Como regalo de bodas, Pandora recibió una misteriosa tinaja ovalada, -aunque actualmente sea citada como una caja— con instrucciones de no abrirlo bajo ninguna circunstancia. Los dioses habían otorgado a Pandora una gran curiosidad, por lo que decidió abrir la tinaja para ver qué había dentro. Al abrirlo, escaparon de su interior todos los males del mundo. Comprendiendo el grave error cometido, rápidamente cerró el recipiente, pero ya era demasiado tarde: todos los males ya habían sido liberados. Solo uno permaneció en el fondo: Elpis, el espíritu de la esperanza

Hoy en día, "abrir una caja de Pandora" significa una acción en apariencia pequeña o inofensiva, pero que puede acarrear consecuencias catastróficas.
Y así es como mi caja de Pandora ha sido abierta… no por mí, sino por que la tinaja cayó y se rompió…
Y salieron todos los males, porque para mi, la mentira es el mayor de todos los males. 
Y eso que mentir es una labor sutil que requiere constancia, buena memoria y calidad en la terminación. Para mentir hay que tener vocación, entrega, mentir no es para cualquiera.

No voy a entrar en diferencias de género, aunque la tentación es grande ya que las mujeres adoramos las exageraciones, mientras que a los hombres les encanta la peripecia y la complicación. Y sin embargo hay un detalle de género relevante, los mentirosos siempre son detestables, las mentirosas, a veces… suelen ser deliciosas.

Ahora estoy en la encrucijada de marcharme por la mentira o asumirla. Ahora que todo es perfecto ¿Me tengo que volver práctica en vez de visceral? No sé que hacer, mi paciencia tiene un límite y este ha sido rebasado. 

He estado enamorada cinco años de un hombre el cual creía que andaba con unas y otras y que yo era una más, y he pasado a saber, así, sin anestesia, que estaba casado hasta hace dos años, justo cuando nuestra relación se consolida. ¿Y ahora…cómo reclamo el engaño? ¿Me voy dando portazo? ¿O mantengo lo que he conseguido con tanto esfuerzo?... Pero… ¿Cómo olvido? Debería haber una ley ante estas estafas emocionales.

Entendámonos; Si una persona es estafada económicamente puede, acudir a la justicia. Puede solicitar la inhabilitación, la quiebra, o la cárcel para el estafador, él será quien deberá responder con sus bienes o su libertad para compensar a la víctima por el daño causado. 

Sin embargo, cuando la estafa no involucra bienes concretos, el único tribunal disponible es un bote de helado y la oreja de una amiga. No existe compensación para el dolor causado por una estafa al corazón.

La única forma de prevenir estos incidentes en abrir de forma inmediata el primer banco de datos amorosos del país, una base de consulta permanente con informes que reflejen el grado de cumplimiento y honestidad de los compromisos románticos y el comportamiento general de la persona en materia sentimental. Estos documentos serían de gran importancia a la hora de aventurarse en una relación que podrá, en el mejor de los casos, hacernos parcialmente felices, y en el peor, arruinarnos la vida.
Ante todo, el informe debe incluir el estado sentimental actualizado de la persona, incluyendo edad, nombre completo, estado civil e hijos, si los tuviera. También debe haber un inventario cronológico de noviazgos, aventuras, affairs secretos, romances de verano, matrimonios, divorcios, convivencias y compromisos.
(No se aceptarán estados civiles mixtos o indefinidos, a saber: divorcios bajo el mismo techo, relaciones prontas a caducar, matrimonios simulados o prolongaciones conyugales por apariencias).

Así mismo ; Aquellos que incurrieran en una falta grave serían inhabilitados por 5 años para fundar lazos amorosos. Quienes decidieran encarar una relación con una persona que haya incumplido sus compromisos románticos en reiteradas ocasiones pueden hacerlo bajo su absoluta responsabilidad, quedando sus amigos y familiares libres de todo compromiso de contención y padecimiento si posteriormente hubiera incidentes.


He dicho . 




martes, 30 de junio de 2015

La técnica...

Vamos a  lo que yo llamo... “La técnica ideal de “masturbación” femenina”. Es una técnica que se practica por teléfono, y con una amiga.
Lo bueno es estar acostada en la cama, fumando un cigarrillo, y tener la noche libre (pero lo de fumar esta mal visto y mucho menos en la cama). 
Por lo tanto se puede empezar conversando en el sofá comiendo palomitas y charlando sobre el final de una relación reciente o sobre una actual que se tambalea ¡tal vez la sospecha de una infidelidad!. Lo único indispensable es que tenga muchos agujeros y malentendidos.

Una puede comenzar haciendo inventario de todas las conversaciones y salidas que precedieron la ruptura. Entre las dos debemos desmenuzar obsesivamente cada palabra, buscando significados ocultos, dobles sentidos, interpretaciones mágicas. ¿Por qué habrá dicho "hasta luego" esa vez antes de cortar el teléfono?¿Qué significa que la última vez que salimos juntos él no me abrió la puerta como siempre? ¿Habrá sentido que lo presionaba cuando hablé de las vacaciones? ¿Se habrá asustado por la responsabilidad y el compromiso que significa pasar dos semanas juntos?

También repiten de memoria antiguas conversaciones sin obviar un solo detalle. Se incluye hasta la intensidad de la respiración, los actos fallidos, la posición de las manos, y para completar el cuadro… la música que sonaba y lo que llevaban puesto. "Entonces le dije: mira, yo no puedo tener una relación a medias. Y él me dijo: es todo lo que puedo darte. Y le digo...podrías haber avisado antes ¿No? …Y me dice: Perdóname, y le digo; ¡tú no tienes perdón ¡ La amiga(la que hay tras la línea telefónica) puede subir la temperatura de la conversación como se lo proponga…intercalando reclamos despechados y expresiones cizañeras: "Claro, el señor se acuerda ahora de que no puede", ¡Qué hijo de puta! "Típico"...Yo, si un tipo me hace algo así, lo dejo plantado”. 

El eje temporal es arbitrario y maleable. Se puede ir hacia atrás y hacia adelante las veces que sean necesarias. Lo importante es repetir, explicar y agotar cada anécdota de manera pendular, como si yo no la supiera ya de memoria, hasta encontrar una respuesta que me alivie, aunque sea una interpretación tendenciosa o una sentencia delirante llena de fantasías.

El clímax se anticipa con la anécdota más brutal, que en general, coincide con el final de la relación. En ella se recogen todas las pistas anteriores, se atan todos los cabos, se cierran las teorías: “Claro… Esta vez se topó con quien le puso un límite”, “El tipo sigue enganchado con la ex”. Está claro. ¡Se asustó!. 

Este diagnóstico amateur es una suerte de revelación orgásmica. Ambas decretamos que no valía la pena, que tiene o tuvo problemas con el padre o que era un hijo de… cortamos la conversación por teléfono, nos giramos en la cama y nos dormimos llorando, livianas, hasta el otro día.


La curiosidad...


Las mujeres necesitamos saber a cualquier precio. Si hay un cajón, tenemos que abrirlo, si existe un secreto, debemos averiguarlo. Aunque la verdad traiga también un espeso dolor, no podemos evitar preguntarlo todo.


Hurgamos con tanta insistencia y esmero, que al final, escuchamos lo que no necesitábamos saber (por ejemplo)…que la ex novia era modelo, que estamos más gordas que la anterior, que su hija nos odia, que estuvo muy enamorado de su ex esposa. 
Si bien…la verdad apacigua el alma, no entiendo que clase de serenidad puede traer saber cuántas mujeres hubo antes, cómo se llevaban en la cama, qué cosas hacían y por supuesto, si eran mejores.


Como los niños que meten el dedo en el enchufe, como los gatos curiosos que se caen al agua, como aquel pintor que murió envenenado por sus propias tintas, necesitamos llegar al final. Aunque luego la verdad nos atormente como un espíritu maldito, como una planta carnívora, como una enfermedad; ¡no lo podemos remediar!



jueves, 5 de marzo de 2015

No sé...

Aquella era una terapia  esencial pero hace tiempo que dejó de causar efecto. Al principio era una especie de alivio, pero al poco dejó de ser efectiva, aunque necesaria. Pero como ocurre con tantas cosas, terminó.
En la oscuridad de la noche aquella esfera de cristal de la repisa reflejaba unos rayos de luz de luna, esa luna llena  que tanto hipnotiza…Quizá presagie un bonito día, otro día más de tantos.
Y mientras tanto, miro por la ventana y  veo la última gota que se desliza por el cristal empañado dejando un rastro de ausencia, mientras el viento acaricia las hojas recién lavadas de los árboles.
Quisiera la suerte de tener un abrazo de los de verdad, de los que hacen sentir, pero como a menudo pasa con estos, nunca llega. Menos aún cuando más necesario es.

Me  marcharé un día como hoy, un día como cualquiera, para no volver. Y será duro al principio, quizá también al final. Y entre ambos, aún pasado el tiempo estaremos sin comprender…no entenderemos el por qué.
A lo irracional de una elección difícil le bastan unas pocas comparaciones para que lo peor no lo sea tanto, ni lo mejor tampoco. 
Al final, es el corazón el que te hace seguir adelante, y una sonrisa casi siempre aparente la que engaña al espejo cada mañana.
Así,  como un río, la tormenta se alejará por fin e irá a  buscar el mar, atravesará el puente, resistente aún, verás como pasa bajo el la crecida desbordante.
Pero el agua, termina en calma tarde o temprano y será un espejo en el que se reflejará el final del otoño.
Y con él, llegará también el final del relato, la última hoja caída de un árbol caduco.
Los peldaños mojados de mi casa, no esperan a nadie esta noche, ni mañana por la mañana. 
Como aquella mirada, que apenas tuvo primavera.

Así como cuando un segundo es demasiado tiempo y la eternidad un efímero instante.
Aquí siempre estará la  puerta entreabierta como si fuese  una habitación cualquiera,  como si fuese un corazón cualquiera.

Amanece. 

No sé si levantarme, o esperar...




miércoles, 14 de enero de 2015

Dolor...

Llevo reflexionando un tiempo y la verdad es que no tengo motivos de queja. Pero, ya me está tocando las narices el tema de mi espalda.
Llevo unos cuantos años conviviendo con el amigo “dolor”,y a mi no me gusta convivir permanentemente con nada ni con nadie, por eso ya me resulta un poco cansino.
Hoy no voy a escribir sobre la soledad ni sobre el amor ni voy a utilizar retórica ni poesía , ni siquiera una gramatica perfecta , hoy solo os cuento la realidad mas absoluta tal y como es. Sin adornos. Prosa pura y dura.

Hace unos años (por le sirve de algo a alguien saberlo) me diagnosticaron una de esas enfermedades llamadas “raras”. 

Fue por casualidad, si no hubiese sido por que ya no aguantaba el dolor y fui a hacerme una resonancia, quizá me hubiese muerto sin saber que eso existía. Se llama siringomielia. Es un daño de la médula espinal causado por un agujero lleno de líquido que se forma en la médula. La cavidad llena de líquido por lo regular comienza en el área del cuello. Se expande lentamente y ejerce presión sobre la médula espinal, lo cual causa daño de forma lenta. Puede no haber ningún síntoma o los síntomas pueden abarcar...

Dolor de cabeza.
Pérdida gradual de masa muscular (desgaste, atrofia).
Pérdida de la función muscular, pérdida de la capacidad para usar los brazos o piernas.
Entumecimiento o disminución de la sensibilidad(Disminuye la sensibilidad al dolor o la temperatura)
Menor capacidad para sentir que la piel es tocada(Cuello, hombros, parte superior de los brazos, tronco con una distribución similar a una capa)
Empeora lento y progresivamente.
Dolor que baja por los brazos, el cuello o hacia la parte media de la espalda o las piernas.
Debilidad(disminución de la fuerza muscular) en los brazos o las piernas.

Otros síntomas que pueden presentarse con esta enfermedad son:
Espasmos o rigidez en los músculos de las piernas, las manos o los brazos
Movimiento descoordinado.

Esto sumado a dos discos lumbares, L-4 y L-5, con una artrosis degenerativa, pues…¡Duele !
Miedo no tengo, de esto no me voy a morir, pero si me causa una cierta inquietud pensar que me pueda quedar en una silla de ruedas y ser una carga para mi familia y para los que me quieren. No lo podría soportar…
Me he llegado a plantear (en los momentos duros) quitarme de en medio. A veces el dolor es insoportable, pero mi dolor es sordo, mudo y ciego. Nadie lo oye, nadie lo ve y nadie habla de el. 
Mi vida trascurre con bastante normalidad, hago deporte (después de eso me quiero morir, pero lo hago) trabajo, conduzco, llevo mi casa etc. Hago lo que cualquier persona normal hace diariamente... pero con dolor.

Llevo asumiendo demasiados años esta tortura, y a veces…

De las cervicales me operaron para descomprimir la médula, me fijaron dos vértebras a causa de la lordosis cervical, llevo en C-4 y C-5 dos discos de titanio y una chapita la mar de mona con seis tonillos preciosos.
Gracias  a esa operación, desaparecieron muchos de los síntomas ahí descritos, lo cual no significa que mañana no pueda levantarme de la cama (pero eso ni lo imagino). 
Lo único que queda son las contracturas que ya están en mi empresa con contrato fijo. Antes eran de  fijo discontinuo y ahora ya tienen derecho a despido (pero no hay manera)

Después de conseguir asumir el tema,aparece la artrosis degenerativo lumbar (eso creo que es peor) me han hecho una rizolisis (cauterizacion de los nervios fa-cetarios) Sin resultado. Esto es lo que más me molesta ahora y la artrosis del pulgar de la mano derecha ,el cual no me deja hacer casi nada.

Por todo esto, me he planteado hasta dejar a mi chico…el amor de mi vida, ese que tanto me costó tener a mi vera. Ahora, reflexiono y no puedo consentir que cargue con el peso de todo esto. Llegará un día, el cual no le pueda acompañar a montar en bici,  bucear , subir montaña o tal vez no pueda ni caminar a su lado. No soy capaz todavía de hacerlo, pero si esto empeora, lo tendré que hacer. Nada me preocupa más que perder mi independencia, pero más me dolería saber que quien hay a mi lado tiene que sacrificar parte de su vida. Si tuviese que pasar a depender de alguien para cualquier cosa… me moriría solo de ver ese panorama.

Solo me queda decir que el  dolor es  intenso, extenso y profundo. Me duele el cuerpo, de tal modo que me afecta tan radicalmente que me desborda alguna veces. Si alguna vez supongo que es un dolor localizado, desde luego no lo es, simplemente en un lugar y otro y otro más... Y no siempre estoy en condiciones de afrontarlo. A veces me  supera, me disloca. Incluso hasta llegar a poderme y a desesperarme aunque solo son  simples llamadas a la resignación. Otra cosa es la impotencia ante la contundencia de su embestida, la constatación de los límites de mi capacidad. Pero he decidido que el dolor ha de afrontarse, ha de expulsarse. 
Ya sea solo por dignidad.

Y recurro al lo que dijo un día  Frida Kahlo: “Yo solía pensar que era la persona más extraña del mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, si, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú”.

El dolor físico rebosa lo corporal. Y su grito a veces silencioso nos reclama.


martes, 2 de diciembre de 2014

¿Propósitos?...

Diciembre es el mes en el que haces balance del año que ha pasado y preparas los propósitos del que viene. Y así, año tras año nos pasamos la vida recordando lo sucedido y preparándonos para lo que va a suceder. 
Pero lo que va a suceder, nunca lo sabremos, hasta que llega el día y...ocurre.
Yo no suelo hacer propósitos, ni planeo nada a largo plazo, ni siquiera me planteo cómo será mañana, porque ni el sol sabe si va a lucir o no al día siguiente después de esconderse. A veces, amanece con una luz radiante y otras, las nubes caprichosas, tapan la luz del sol para dejarnos semi-oscuro el día.
Hasta la ciencia, que suele ser cada vez más exacta en estás cosas del tiempo, se equivoca… Por eso no hago planes desde hace mucho tiempo.
Mucho menos se me ocurre hacer balance del año pasado, ni cuentas inventadas del que va a venir…
Lo que tenga que ser, será, y lo que ha sido…ya no tiene remedio. Así, sin más.

Quizá esta sea la última entrada de blog de este año, porque según corre mi vida actualmente no sé si tendré tiempo de más. Esto va a velocidad de vértigo. Hace nada escribía sobre las vacaciones de verano, y ya han pasado casi dos años que este blog vio la luz por primera vez. No puedo creer cuando lo repaso, todo lo que ha sucedido en mi vida, bueno, malo y regular. Y la cantidad de cosas que aquí no se reflejan, esas prefiero dejarlas para mí.
Todos tenemos nuestros pequeños secretos…

Si ahora me preguntasen que es lo que quiero para el próximo año…contestaría; 
-Lo mismo que este año, exceptuando la pérdida de seres queridos- 
(Aunque si este año 2015 me toca la lotería, no me quejaría nada, nada, nada…)

Ahora, hoy, sigo cultivando la paciencia y la calma, porque si quiero que la vida me traiga lo que busco, la debo esperar segura, serena y confiada, entre lo que tal vez fue y lo que probablemente será. Debo allanar la senda, arar la orilla del mar, dejar en el paisaje señales inequívocas para que encuentre el camino. La vida es lo que hacemos, lo que esperamos y también… lo que no supimos hacer.
La vida te da y también te quita, pero al final del camino quiero creer que se compensa lo dado con lo recibido. 

Yo también , de vez en cuando, tengo el propósito de...


martes, 15 de julio de 2014

Nosotras...

Cada día tengo más claro que las personas (sobre todo las mujeres) debimos nacer con un libro de instrucciones. Por eso , ahora,  que ya nos acecha el calor con premeditación y alevosía, es hora de aclarar algunos puntos . Así qué ...¡Vamos al lío!

Para la mayoría de los hombres, las mujeres estamos escritas en otro idioma. Somos como actrices extranjeras, como un ovillo de lana enredado. No entienden nada de lo que sentimos o necesitamos. Por ignorancia, intentan acercarse a nosotras de de manera tonta y superficial, y en consecuencia, la mayoría del tiempo nos sentimos vacías e incomprendidas.

No obstante, algunos hombres, por herencia o por azar, han podido entrever el nebuloso mundo femenino de otra manera. Sus hermanas o sus madres les han revelado, por ejemplo, que odiamos que nos ignoren, que no recuerden lo que les pedimos, o que huyan como ratas de una discusión.
Sin embargo, a pesar de estos torpes esfuerzos y revelaciones parciales, las mujeres seguimos siendo para los hombres, una bolsa llena de agujeros. Tenemos tantos secretos y atajos, que es imposible llegar al centro.

Les voy a exponer una traducción esforzada y generosa de algunas molestas incógnitas que todavía guardamos a la sombra de la verdad. No creo que sirvan de mucho, pero mi ambición es poca… Si un hombre más nos entiende, habrá valido la pena.

Vamos a ver con estas sencillas explicaciones si entienden algo;

Es muy común que una mujer interrumpa una actividad de rutina para llorar desconsoladamente. A veces sólo basta un pequeño traspié (se quema la comida o de repente recuerda algo que le ocurrió) para tener un acceso de pena. Cuando esto sucede, los hombres quedan perplejos, no logran entender por qué lloramos, si hasta entonces ¡estábamos tan bien! Sin embargo prefieren pensar que estamos locas.


A pesar de lo que cree la mayoría, este vicio tan irritante no es un síntoma de demencia, es un fallo en el sentido común  Al cual le podemos llamar “golpe de estado emocional” un instante de trágico descuido en el que las emociones pisotean y derrocan a la razón tomando el control absoluto de todo el cuerpo.

Sólo después de varias horas, con el llanto entrecortado por el hipo, las emociones le restituyen el mando al sentido común, que nos duerme mansas y culpables hasta el otro día.

A veces, creemos que 10 + 10 es igual a 7…Las mujeres tenemos una matemática simbólica paralela. Mientras para el resto del mundo un número es un número, para nosotras son dos. El que decimos, y el que callamos(como la edad). Las modelos, por ejemplo, tienen noventa centímetros de cadera, todas las demás mujeres, obviamente, tienen más, mucho más. Y sin embargo ¿Alguien escuchó alguna vez a una amiga decir que tiene un metro de contorno?

Lo mismo sucede con el peso... todas las mujeres pesamos 49 ó 59 kilos, y, si somos muy grandotas, 69, pero ninguna acusa 62 o 71. 


Nadie sabe tampoco quién usa talla grande o extra grande, porque todas somos (como mucho) talla media. Por supuesto un 37 de zapatos. Tampoco es fácil descubrir la edad, todas las mujeres tenemos 29 ó 38 ó 49 años y medio; en 1976 y 1966 no nació nadie. Menos aún puede saber un marido "cuanto costó la rebequita", porque siempre, absolutamente siempre, "estaba de oferta". Por último, nadie puede confirmar la cantidad de novios que tuvo su novia antes, porque hay muchos “que no cuentan” y otros que es mejor olvidar.

Después, las mujeres tenemos un sentido de la privacidad muy difuso. Mientras los hombres apenas le dicen a sus amigos que están saliendo con una chica, nosotras vomitamos toda la información en la primera salida. Entre amigas, las confidencias viajan como un montón de indios borrachos que van a saquearlo todo. Hablamos tanto, que destruimos el tabique de intimidad que separa la una de la otra. Somos como dos móviles  con bluetooth y como un extenso túnel que nunca dobla…

Si bien los hombres conocen esta debilidad, no se imaginan al grado de indiscreción al que podemos llegar. Ignoran que esa amiga que viene a casa tan seguido sabe absolutamente todo sobre ellos. Que conoce todos sus movimientos en la cama como si los hubiera espiado. Que sabe que cuando eran chicos se tocaban con sus primas y jugaban con las muñecas de sus hermanas. Ignoran que a esa amiga se le desprendió la laringe de tanto reírse cuando supo que lloraron con Bambi.

Cuando  una mujer descubre que su marido la engaña lo primero que pregunta no es: “¿Por qué lo hiciste?“, sino “¿Quién es ella?”. No le interesan los motivos de la traición; lo que le importa saber es si la otra era más joven o más linda, si era mejor en la cama, dónde se conocieron y cuantas veces tuvieron sexo.

Las mujeres, a diferencia de lo que los hombres creen, estamos en constante conflicto con nuestro género. Ellos son, cómo mucho,personajes secundarios. Cuando vamos a una boda, por ejemplo, no nos importa llevar compañía para bailar o para conversar entre comidas. Necesitamos llevar pareja para que el resto de las mujeres no puedan jugar la carta de…. “yo tendré tres hijos  y pareceré un colchón mal atado pero TU… ni tienes marido”, y así nostras podemos pensar… “Mientras TÚ  cambias pañales y friegas  de rodillas yo tomo cocktails con sombrillitas y me burlo de tu panza”. ¡Somos malas….!

Aunque también somos puro envoltorio, no  es ningún secreto que las mismas mujeres que se ofenden por una grosería, en la intimidad son mucho menos remilgadas. Sin ir más lejos, los hombres -que intuyen esta hipocresía- suelen preguntarnos incisivamente qué hacemos cuando estamos solas. Sin embargo, estos curiosos apenas sospechan el grado al que podemos llegar para ser unas impostoras.

Las mujeres que apenas comen en una cita, por ejemplo, llegan a su casa y se atiborran con lo primero que pillan en el frigorífico. Aquellas que censuran a un hombre por limpiarse con el puño, son las mismas que pillan del canasto de la ropa sucia algo que necesitan para ir a trabajar y no lo han lavado a tiempo, y comparten con su gato un yogur a la mañana. 
Y también están las que se escandalizan cuando alguien les grita cochinadas por la calle, y luego escupen cuando nadie las mira, se lanzan como una araña sobre un boy o gritan como unas depravadas en la cama.

Al baño vamos juntas por necesidad… (Que-lo-se-pan)
A los hombres les gusta inventar fábulas femeninas de corte lesbiano-inverosímil. Están convencidos, por ejemplo, de que el baño es para nosotras un bollero en el que nos embadurnamos de lápiz labial transpirado y nos acariciamos el cabello mientras nos decimos, pegajosas bajo el vapor del secamanos, qué lindo nos queda el pantalón.

Es hora de que se sepa; cuando vamos al baño juntas no hablamos de ustedes ni nos manoseamos. Si vamos de a dos es porque nos llevaron a una lugar mugriento en la que nuestra compañera tiene que sostenernos la puerta del baño o boxear contra otra mujer por el último cuadrito de papel higiénico. Mientras ustedes creen que “cuchicheamos” estamos combatiendo el cólera trepando sobre un WC y repeliendo murciélagos con la tapa del cubo de basura.
Y ya que estamos, tampoco jugamos a la guerra de almohadas cuando dormimos juntas, no nos secamos entre nosotras en los vestuarios, ni nos sentimos extrañas y confundidas cuando le pasamos bronceador a una amiga por la espalda.

Sólo somos todo  lo felices que podemos y queremos ser . Pero ....





Somos víctimas del amor colectivo…Todas las mujeres compartimos sin saberlo un tórrido amorío unilateral. Como telépatas programadas nos enamoramos, sin premeditación, de un mismo hombre al mismo tiempo. Durante mucho tiempo ignoramos este tibio sentimiento que trasciende nuestros gustos personales, hasta que un día, viendo una película o una serie de televisión, nuestros suspiros se encuentran y la verdad sale a la luz. En una época fue Brad Pitt, luego vino George Clooney, después Russell Crowe y hasta hace poco, Jude Law. 

Sin embargo, cuando llega el  preciso momento, todas queremos a tipo como Adrien Brody. 



domingo, 2 de marzo de 2014

Aprovechar la vida...

Desaprovechamos demasiadas  cosas, cosas que sin  apenas darnos cuenta, se nos escapan, y cuando se escapan jamás regresan…
Quizá, por eso, un día decidí por fin aprovechar los momentos.

Aproveché la visión que me ofrecía los  ojos para observar la belleza de todo cuanto me rodeaba. Aunque  también aproveché los ojos para llenarlos de lágrimas, y así ver borrosa una realidad demasiado amarga.


Aproveché la capacidad que me ofrecían mis labios para sonreír.
Y también aproveché esa capacidad para sellaros con palabras gastadas, pero sin desperdiciar besos y susurros, que en demasiadas ocasiones, fueron  inmerecidamente regalados.
Aproveché los sentimientos que me ofrecía mi corazón para sentir, aunque algunas veces fuese dolor.
Aproveché la fuerza que había en mis brazos para abrazar, a veces…tan solo a una almohada en las largas noches en vela.

Aproveché la sensibilidad que me daban mis dedos para dejar escrito un  te quiero en un trozo de papel con  mensajes sin destino, pero con destinatario, sentidas cartas que terminaron tan rotas en pedazos como mi quebrado corazón.

Pero aún así, aproveché, y haciéndolo crecí... y creciendo convertí el  desprecio y la frustración en cariño y afecto, palabras que intentaba transformar en hechos, y los sueños, en deseos por cumplir...

Y desde entonces, aprovecho... aprovecho para vivir, para intentar querer, para sentir.
Pues sentir es vivir y querer es darle sentido a la vida.
El único sentido que realmente tiene...

Ojalá todo el mundo aproveche los momentos  y jamás los  desperdicie…



miércoles, 1 de enero de 2014

Los riesgos del amor...

Amor y desamor siempre van unidos, desgraciadamente. 
La vida suele describirse  entre términos antagónicos pero a la vez  complementarios; el bien y el mal, la belleza y la fealdad, la inteligencia y la torpeza, la tristeza y la alegría… y así un millón de cosas de más que nos define el caminar por este camino paralelo en el cual las líneas al final de juntan sin querer…

El amor, uno de los motores de la vida, no podía ser distinto. Ha de existir necesariamente su antónimo, el desamor.
El otro día vi en un artículo de prensa una frase que me encantó y que me parece de lo más acertada...

“El desamor es aquello que no han palpado los que aun no tienen edad para amar o los que la tienen pero no se han lanzado nunca al vacío”.

La frase parece un poco pesimista, de hecho lo es, pero deja entrever que cuando se ama ese amor  tiene fecha de caducidad casi obligatoriamente. 

Sin llegar a ese punto (el de haber sufrido un desamor) no tendremos la suficiente madurez para “estar a la altura” cuando el amor verdadero nos llame a la puerta (normalmente en el momento más inapropiado).

En la vida muchas personas pasarán delante de nosotros. Unas sin pena sin gloria, otras dejarán una huella impresa en nosotros, negativa o positiva y tal vez alguien esté siempre con nosotros (o por largo tiempo). Me resisto a pensar que esto no exista aunque en los tiempos que corren es muy difícil.

Cuando una persona deja de querer a la otra se puede producir (y normalmente se produce) una especie de estado de dependencia. 

Y como cualquier dependencia que se precie (drogas, alcohol, sexo), salir es difícil porque cuando lo dejamos sufrimos el síndrome de abstinencia, la cual ha de ser vencida. 

Si no lo hacemos, nunca podremos dar el paso hacia una vida mejor.  A veces se da el caso de parejas que vuelven una y otra vez ya que no consiguen despegarse la una de la otra, aunque su influencia mutua, sea una contraindicación, y los efectos secundarios sean severos. 

Quererse nunca debe ser una obligación, se debe ser feliz estando enamorado. Y hay personas que por más que se quieran querer nunca podrán estar juntas porque simplemente no se llevan bien o porque no existe química entre ellas.

Aunque es mucho peor, tenerlo todo y que uno de los dos se impida querer al otro como un auto castigo ficticio que ni el mismo sabe de dónde sale ni por donde viene.

El amor es necesario en la vida, pero sin imposiciones, simplemente te tiene que apetecer y se han de dar las condiciones adecuadas para ello.

Las mismas dos personas conociéndose con unos años de diferencia pueden tener una bonita historia de amor o no. El amor no se produce entre personas únicamente, sino que también forman un papel vital las circunstancias actuales de cada uno y su madurez. El binomio persona/tiempo tendría que conjugarse perfectamente para poder llegar a una situación favorable para que se dé el amor entre ellas.

Por eso para amar, has de saber que puede acabar. Para vivir has de saber que puedes perder y no hay que tener miedo a ello.

La vida está hecha para los ganadores, y estos son los que mueven ficha aunque se equivoquen o aunque puedan perder y creen que vale la pena arriesgarse por lo que quieren, por lo que aman.

Y como de decía Benedetti;

Resumiendo, no somos los que somos, ni menos los que fuimos, tenemos un desorden en el alma, pero vale la pena sostenerla con las manos con  los ojos y  la memoria...


  Pandemia. Hoy he recordado que tenía un blog ¡Vaya! Con las satisfacciones que me dio en su tiempo y he llegado a olvidarlo algunas veces....