martes, 30 de junio de 2015

La curiosidad...


Las mujeres necesitamos saber a cualquier precio. Si hay un cajón, tenemos que abrirlo, si existe un secreto, debemos averiguarlo. Aunque la verdad traiga también un espeso dolor, no podemos evitar preguntarlo todo.


Hurgamos con tanta insistencia y esmero, que al final, escuchamos lo que no necesitábamos saber (por ejemplo)…que la ex novia era modelo, que estamos más gordas que la anterior, que su hija nos odia, que estuvo muy enamorado de su ex esposa. 
Si bien…la verdad apacigua el alma, no entiendo que clase de serenidad puede traer saber cuántas mujeres hubo antes, cómo se llevaban en la cama, qué cosas hacían y por supuesto, si eran mejores.


Como los niños que meten el dedo en el enchufe, como los gatos curiosos que se caen al agua, como aquel pintor que murió envenenado por sus propias tintas, necesitamos llegar al final. Aunque luego la verdad nos atormente como un espíritu maldito, como una planta carnívora, como una enfermedad; ¡no lo podemos remediar!



jueves, 16 de abril de 2015

Qué destino más cruel...


Estos días se ha puesto impertinente un recuerdo de cuando tenía unos 30 años. Fue en mi época de rompe corazones (que también la tuve) como cualquier mujer que se precie. Él , tenía venti-pocos años y una profesión de riesgo. Yo, recién separada y descubriendo una vida nueva, trabajo nuevo y además ...salía sin pedir permiso a nadie salvo a mi hija de dos años. No sé por qué ,tenía una divertida inclinación por las fiestas, el ron y el tequila. Él,  sin embargo no quería fiestas. Se había enamorado de mí y yo ni sabía, ni tenia ganas, ni quería corresponderlo.
Su amor me indignaba. No entendía como se atrevía a semejante sentimiento. Qué idiota, qué inoportuno, qué infantil ¿A quien se le ocurre? ¡Venir a fastidiarme en mi primer año lejos de la cárcel del matrimonio! 

Sin embargo, recuerdo que su insistencia, de alguna forma me resultaba morbosa, me fascinaba. Me gustaba verlo arrastrarse como una babosa mareada. Me asombraba que se sometiese a mis restricciones, que me dejara fumar, que me mirara embobado con sus encandiladas pupilas de girasol y que me siguiera por todas las fiestas como un perrito extraviado con la correa suelta.(Como me arrepiento de mi comportamiento) no me justifico , pero, estaba recién salidita del horno y un poco quemada ...


No iba a quererlo nunca, no era para mí. Su cariño de moscardón pesado y su anodina mansedumbre, lejos de apenarme, me enojaban. Cada vez que venía con sus tonterías emocionales, tembloroso e hipnotizado, me invadía el mismo pavor… que el infeliz se pusiera a llorar delante mío y yo tuviese que dar una bofetada para calmarlo. Pobre chico, es cruel el destino de aquel que se enamora de quien nunca estuvo enamorado.
Lo ignoré, lo humillé, tontee con un amigo suyo, pero su amor no se apagó. 

Mis desplantes parecían oleadas de acetona que avivaban su esmerado y sofocante cariño masoquista. Su exagerado sacrificio y mi conducta adolescente finalmente dieron sus frutos, y dejó de hablarme y yo aprendí la lección.

Los hombres nunca se quedan con la mala del cuento, no porque sea mala, como tampoco eligen a la buena por su monocorde y aburrida bondad. Rechazan a la mala porque a pesar de su venenosa malicia, está explícitamente enamorada y entregada. En cambio, la buena, siempre tiene dudas o no está disponible. Aparentemente, hay que ser una mujer desdeñosa y difícil es lo que suele ser irresistible.
Los hombres necesitan conquistar lo inexpugnable y no una insignificante tribu llena de indios embarrados y desprevenidos. Mientras más frías somos con las miradas y más dolorosa es la conquista, más grande es su admiración e incondicional su cortejo. 

Es inútil intentar disuadirlos con genuina honestidad, incluso cuando necesitamos espantarlos con eficacia, los hombres son como un chicle en la suela del zapato, que mientras más se la intenta despegar, más fuerte se pega.

Viviendo y aprendiendo … así es la vida y así de cruel el destino.



jueves, 5 de marzo de 2015

No sé...

Aquella era una terapia  esencial pero hace tiempo que dejó de causar efecto. Al principio era una especie de alivio, pero al poco dejó de ser efectiva, aunque necesaria. Pero como ocurre con tantas cosas, terminó.
En la oscuridad de la noche aquella esfera de cristal de la repisa reflejaba unos rayos de luz de luna, esa luna llena  que tanto hipnotiza…Quizá presagie un bonito día, otro día más de tantos.
Y mientras tanto, miro por la ventana y  veo la última gota que se desliza por el cristal empañado dejando un rastro de ausencia, mientras el viento acaricia las hojas recién lavadas de los árboles.
Quisiera la suerte de tener un abrazo de los de verdad, de los que hacen sentir, pero como a menudo pasa con estos, nunca llega. Menos aún cuando más necesario es.

Me  marcharé un día como hoy, un día como cualquiera, para no volver. Y será duro al principio, quizá también al final. Y entre ambos, aún pasado el tiempo estaremos sin comprender…no entenderemos el por qué.
A lo irracional de una elección difícil le bastan unas pocas comparaciones para que lo peor no lo sea tanto, ni lo mejor tampoco. 
Al final, es el corazón el que te hace seguir adelante, y una sonrisa casi siempre aparente la que engaña al espejo cada mañana.
Así,  como un río, la tormenta se alejará por fin e irá a  buscar el mar, atravesará el puente, resistente aún, verás como pasa bajo el la crecida desbordante.
Pero el agua, termina en calma tarde o temprano y será un espejo en el que se reflejará el final del otoño.
Y con él, llegará también el final del relato, la última hoja caída de un árbol caduco.
Los peldaños mojados de mi casa, no esperan a nadie esta noche, ni mañana por la mañana. 
Como aquella mirada, que apenas tuvo primavera.

Así como cuando un segundo es demasiado tiempo y la eternidad un efímero instante.
Aquí siempre estará la  puerta entreabierta como si fuese  una habitación cualquiera,  como si fuese un corazón cualquiera.

Amanece. 

No sé si levantarme, o esperar...




martes, 10 de febrero de 2015

Quizá un puzzle...


Últimamente no sé cómo ver la realidad. Intento comprender el por qué de tanta desesperación y tristeza en el mundo, o quizá sea impotencia ante lo que nos acontece. Política, guerras, desahucios, pobreza, corrupción… estamos desmotivados para el trabajo, y para la vida incluso. Cada segundo vivido podía llegar a ser especial si los segundos vividos nos diesen motivos. No sé si dar gracias por haber nacido, o lamentarme de ello.

A veces cierro los ojos durante un período insignificante de tiempo y me dejó llevar. Los pensamientos fluyen como un torrente de ideas… y ninguna es buena.
En ese instante en el que todo me parece paralizado, miles de cosas ocurren en todas partes. Idas y venidas a la vida. Llantos, lágrimas y sonrisas. Odio y amor. Desesperación y esperanza. Puedo verlo todo como protagonista. Sentir el dolor y la alegría.
Cuando vuelvo a abrir los ojos, justo un segundo después de haberlos cerrado, empiezo a comprender y a lamentarme de que nada sirve. Debería vivir feliz apreciando lo que tengo. O al menos, intentarlo.

Pero la felicidad en un conjunto de piezas de puzzle que hay que unirlas sin que falte ninguna para completar el cuadro. Y aun así, es posible que no nos guste el conjunto. Yo guardo una caja con un millón de piezas de felicidad, unas casan y otras no. Intento encajarlas, pero a veces… se pierde alguna pieza por los cajones.

Un segundo después de pensar y creer que la felicitad la tengo en la mano, una lágrima resbala por mi mejilla.

Nunca sabré a qué es debida.


lunes, 2 de febrero de 2015

Intuición...

Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía. 
Jean Jacques Rousseau

La confianza dicen que mata, y es cierto… nunca hay que dar la espalda. En menos que te des cuenta te apuñalan.

Reconozco que he sido muy confiada, demasiado, siempre he creído que la amistad y el amor  está por encima de cualquier traición. ¡Pero no!… en un momento dado…quien menos esperas y quien más quieres te da una puñalada donde más duele.
Me duele más si cabe porque siempre le he confiado mis debilidades, he sido vulnerable ante él desde el momento que supo mi punto débil.

“Me lo dijeron mil veces, mas yo nunca quise poner atención”… así dice la copla, y así es.

Creemos que todo el mundo es de la misma condición que una misma, ya lo dice el refrán,” Seas como seas, bueno o malo, crees que todos van del mismo palo…

No es que me pillase por sorpresa, lo cierto es que mi intuición falla pocas veces, pero no lo quería creer, no lo quise creer… no lo podía creer. Mis ojos no daban crédito a lo que veían…

A veces, tanto amor, ciega…y nos pone un velo delante para difuminar la verdad. No lo quiero creer, no puedo creerlo, pero sé que es verdad y estoy intentando borrar el archivo.
Me encuentro purgando penas… ¡seré idiota! Siempre procurando no hacer daño a nadie, siempre mediando por la tolerancia y el respeto, siempre justificando los hechos… 

Y al final ¿Qué me queda?... NADA… Tan solo que me diga…
De sobra sabes que eres la primera, que no miento si juro que daría por ti la vida entera...
Y sin embargo, un rato, cada día, ya ves, te engañaría con cualquiera, te cambiaría por cualquiera.


Siempre dije; No te mates por saber, que el tiempo te lo dirá, no hay nada más bonito que saber sin preguntar…

Y sin preguntar me enteré. Me queda una decepción que no sé si curará, porque no hay medicina que cure la decepción… creo que ni el tiempo me hará olvidar semejante traición. No lo merezco, aunque tampoco tengo derecho a lamentarme. 

Porque soy una cobarde sin dignidad. Debí marcharme de inmediato y no consentir que me siguiese mintiendo él a mí y yo a mi misma queriendo creer lo que decía, aún sabiendo que mentía…

Hoy me pregunto si alguna vez se me pedirá perdón por todo lo hecho…Aunque no me sirva de consuelo, pero quizá alivie el duelo…

Ojala te vayan envenenando los besos que vas dando …



miércoles, 14 de enero de 2015

Dolor...

Llevo reflexionando un tiempo y la verdad es que no tengo motivos de queja. Pero, ya me está tocando las narices el tema de mi espalda.
Llevo unos cuantos años conviviendo con el amigo “dolor”,y a mi no me gusta convivir permanentemente con nada ni con nadie, por eso ya me resulta un poco cansino.
Hoy no voy a escribir sobre la soledad ni sobre el amor ni voy a utilizar retórica ni poesía , ni siquiera una gramatica perfecta , hoy solo os cuento la realidad mas absoluta tal y como es. Sin adornos. Prosa pura y dura.

Hace unos años (por le sirve de algo a alguien saberlo) me diagnosticaron una de esas enfermedades llamadas “raras”. 

Fue por casualidad, si no hubiese sido por que ya no aguantaba el dolor y fui a hacerme una resonancia, quizá me hubiese muerto sin saber que eso existía. Se llama siringomielia. Es un daño de la médula espinal causado por un agujero lleno de líquido que se forma en la médula. La cavidad llena de líquido por lo regular comienza en el área del cuello. Se expande lentamente y ejerce presión sobre la médula espinal, lo cual causa daño de forma lenta. Puede no haber ningún síntoma o los síntomas pueden abarcar...

Dolor de cabeza.
Pérdida gradual de masa muscular (desgaste, atrofia).
Pérdida de la función muscular, pérdida de la capacidad para usar los brazos o piernas.
Entumecimiento o disminución de la sensibilidad(Disminuye la sensibilidad al dolor o la temperatura)
Menor capacidad para sentir que la piel es tocada(Cuello, hombros, parte superior de los brazos, tronco con una distribución similar a una capa)
Empeora lento y progresivamente.
Dolor que baja por los brazos, el cuello o hacia la parte media de la espalda o las piernas.
Debilidad(disminución de la fuerza muscular) en los brazos o las piernas.

Otros síntomas que pueden presentarse con esta enfermedad son:
Espasmos o rigidez en los músculos de las piernas, las manos o los brazos
Movimiento descoordinado.

Esto sumado a dos discos lumbares, L-4 y L-5, con una artrosis degenerativa, pues…¡Duele !
Miedo no tengo, de esto no me voy a morir, pero si me causa una cierta inquietud pensar que me pueda quedar en una silla de ruedas y ser una carga para mi familia y para los que me quieren. No lo podría soportar…
Me he llegado a plantear (en los momentos duros) quitarme de en medio. A veces el dolor es insoportable, pero mi dolor es sordo, mudo y ciego. Nadie lo oye, nadie lo ve y nadie habla de el. 
Mi vida trascurre con bastante normalidad, hago deporte (después de eso me quiero morir, pero lo hago) trabajo, conduzco, llevo mi casa etc. Hago lo que cualquier persona normal hace diariamente... pero con dolor.

Llevo asumiendo demasiados años esta tortura, y a veces…

De las cervicales me operaron para descomprimir la médula, me fijaron dos vértebras a causa de la lordosis cervical, llevo en C-4 y C-5 dos discos de titanio y una chapita la mar de mona con seis tonillos preciosos.
Gracias  a esa operación, desaparecieron muchos de los síntomas ahí descritos, lo cual no significa que mañana no pueda levantarme de la cama (pero eso ni lo imagino). 
Lo único que queda son las contracturas que ya están en mi empresa con contrato fijo. Antes eran de  fijo discontinuo y ahora ya tienen derecho a despido (pero no hay manera)

Después de conseguir asumir el tema,aparece la artrosis degenerativo lumbar (eso creo que es peor) me han hecho una rizolisis (cauterizacion de los nervios fa-cetarios) Sin resultado. Esto es lo que más me molesta ahora y la artrosis del pulgar de la mano derecha ,el cual no me deja hacer casi nada.

Por todo esto, me he planteado hasta dejar a mi chico…el amor de mi vida, ese que tanto me costó tener a mi vera. Ahora, reflexiono y no puedo consentir que cargue con el peso de todo esto. Llegará un día, el cual no le pueda acompañar a montar en bici,  bucear , subir montaña o tal vez no pueda ni caminar a su lado. No soy capaz todavía de hacerlo, pero si esto empeora, lo tendré que hacer. Nada me preocupa más que perder mi independencia, pero más me dolería saber que quien hay a mi lado tiene que sacrificar parte de su vida. Si tuviese que pasar a depender de alguien para cualquier cosa… me moriría solo de ver ese panorama.

Solo me queda decir que el  dolor es  intenso, extenso y profundo. Me duele el cuerpo, de tal modo que me afecta tan radicalmente que me desborda alguna veces. Si alguna vez supongo que es un dolor localizado, desde luego no lo es, simplemente en un lugar y otro y otro más... Y no siempre estoy en condiciones de afrontarlo. A veces me  supera, me disloca. Incluso hasta llegar a poderme y a desesperarme aunque solo son  simples llamadas a la resignación. Otra cosa es la impotencia ante la contundencia de su embestida, la constatación de los límites de mi capacidad. Pero he decidido que el dolor ha de afrontarse, ha de expulsarse. 
Ya sea solo por dignidad.

Y recurro al lo que dijo un día  Frida Kahlo: “Yo solía pensar que era la persona más extraña del mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien como yo, que se sienta dañada de la misma forma en que yo me siento. Me la imagino, e imagino que ella también debe estar por ahí pensando en mí. Bueno, yo espero que si tú estás por ahí y lees esto sepas que, si, es verdad, yo estoy aquí, soy tan extraña como tú”.

El dolor físico rebosa lo corporal. Y su grito a veces silencioso nos reclama.


miércoles, 7 de enero de 2015

Enero...

Enero ha comenzado, y con el,  un nuevo año. Enero, mes de comienzos de muchas cosas que al final no se acaban, dietas, gimnasios, dejar de fumar, etc. lo típico.

Confieso que… el 2014 ha sido ¿mi año? Tal vez sí, ha sido un año de esperas con esperanza, de regresos sin ausencias, de cerrar un libro ya manido y gastado para comenzar otro con renovadas ilusiones, ese libro que comencé hace unos años y lo tenía como libro de cabecera sin acabar porque no me gustaba el desarrollo de la novela. Sin embargo, hubo un capitulo en el que el protagonista consigue envolverme en la trama de nuevo y estoy ahora en el nudo de la historia. Historia que no quisiera que acabase jamás.

Independientemente de toda esa historia, hay otras historias interesantes, conmovedoras, tristes, alegres, sencillas, humildes, tiernas, pero sobre todas las cosas… reales como la vida misma.

Esas historias que se han  escrito en el libro de mi año 2014, las protagonizan mis amigas y amigos, mi hija, mi familia, y también ¡cómo no! los restos de mi pasado que a veces se empeñan en tocar la puerta de vez en cuando. Pero eso ha sido lo de menos. Lo mejor es saber que todo aquel que hay a mi alrededor, está bien y les quiero tanto como ellos me quieren a mí.

Sin embargo tengo un capitulo pendiente; mi mejor amigo no está en su mejor momento, lo sé, aunque no quiere decirlo, no quiere empañar mis ojos de lágrimas porque sabe que ahora brillan, pero él no sabe que le llevo en mi pensamiento cada día.
Me gustaría inyectarle un poco de fantasía para no morir de realidad, me gustaría que mis palabras le diesen el aliento que necesita para caminar y respirar, me gustaría TANTO , verle feliz …(Creo que es mi petición al año 2015)

A partir de  ahora comenzaremos a contar días, con los días, semanas, y con las semanas meses… así hasta llegar a otro año. Pero para  eso todavía queda mucho tiempo, un  tiempo precioso el cual debemos aprovechar y disfrutar.

Decidí hace un tiempo hacer todo aquello que mi cuerpo pudiese, decidí practicar el positivismo , decidí ignorar al dolor tanto físico como psicológico , es mejor no hacerle demasiado caso a esa cosas , decidí non excederme en nada ni tampoco quedarme corta en mucho … La cuestión es decidir  y tener voluntad … la voluntad mueve montañas.
  
No hay  que esperar que lo que se desea venga a ti, búscalo con toda tu alma, sabiendo que la vida te encontrará a medio camino.

¡Feliz Año nuevo!



martes, 2 de diciembre de 2014

¿Propósitos?...

Diciembre es el mes en el que haces balance del año que ha pasado y preparas los propósitos del que viene. Y así, año tras año nos pasamos la vida recordando lo sucedido y preparándonos para lo que va a suceder. 
Pero lo que va a suceder, nunca lo sabremos, hasta que llega el día y...ocurre.
Yo no suelo hacer propósitos, ni planeo nada a largo plazo, ni siquiera me planteo cómo será mañana, porque ni el sol sabe si va a lucir o no al día siguiente después de esconderse. A veces, amanece con una luz radiante y otras, las nubes caprichosas, tapan la luz del sol para dejarnos semi-oscuro el día.
Hasta la ciencia, que suele ser cada vez más exacta en estás cosas del tiempo, se equivoca… Por eso no hago planes desde hace mucho tiempo.
Mucho menos se me ocurre hacer balance del año pasado, ni cuentas inventadas del que va a venir…
Lo que tenga que ser, será, y lo que ha sido…ya no tiene remedio. Así, sin más.

Quizá esta sea la última entrada de blog de este año, porque según corre mi vida actualmente no sé si tendré tiempo de más. Esto va a velocidad de vértigo. Hace nada escribía sobre las vacaciones de verano, y ya han pasado casi dos años que este blog vio la luz por primera vez. No puedo creer cuando lo repaso, todo lo que ha sucedido en mi vida, bueno, malo y regular. Y la cantidad de cosas que aquí no se reflejan, esas prefiero dejarlas para mí.
Todos tenemos nuestros pequeños secretos…

Si ahora me preguntasen que es lo que quiero para el próximo año…contestaría; 
-Lo mismo que este año, exceptuando la pérdida de seres queridos- 
(Aunque si este año 2015 me toca la lotería, no me quejaría nada, nada, nada…)

Ahora, hoy, sigo cultivando la paciencia y la calma, porque si quiero que la vida me traiga lo que busco, la debo esperar segura, serena y confiada, entre lo que tal vez fue y lo que probablemente será. Debo allanar la senda, arar la orilla del mar, dejar en el paisaje señales inequívocas para que encuentre el camino. La vida es lo que hacemos, lo que esperamos y también… lo que no supimos hacer.
La vida te da y también te quita, pero al final del camino quiero creer que se compensa lo dado con lo recibido. 

Yo también , de vez en cuando, tengo el propósito de...


martes, 18 de noviembre de 2014

Vulnerable...

Quizá sean los años que voy cumpliendo los que me hacen tener ciertas inseguridades. Quizá sea él, quien me hace sentir insegura de mi misma, quizá sea yo la que no está segura de él, quizá… Tal vez sea sólo una percepción errónea por mi parte, pero al día de hoy no tengo motivos para seguir insegura de su amor por mí.


No hace mucho, le dije, que había desaparecido el miedo al abandono por su parte, pero… no es así. Sigo teniendo ese pequeño temor a que desaparezca de mi vida de la noche a la mañana… ¡fueron tantas las veces que lo hizo…! que tal vez lo que me queda es un pequeño trauma no superado.


No es bueno estar tan seguro de la otra persona, ya que eso te permite moverte con cierta facilidad por terrenos peligrosos, porque sabes que aunque te metas en el barro o tan solo te ensucies las suelas de los zapatos, la persona que está a tu lado y te quiere, no te hará reproches, no montará en cólera para no perderte… y seguro que es capaz,incluso, de limpiar el barro de los zapatos con los cuales hiciste la zapatiesta (un error)…

Siempre creí que lo mejor es tener ese poquito de incertidumbre, esa que hace que la chispa no se apague, pero… esa incertidumbre, a veces, quema demasiado.


Ni tanto, ni tan poco… dicen que en el término medio, está la virtud. Solo pido lo mismo que doy, si doy cariño, quiero cariño, si voy con la verdad por delante y sin tapujos, quiero de vuelta verdades y el semblante limpio, si pronuncio un te quiero, de vez cuando a mi también me gusta escucharlo… así de simple y de sencillo. No pedir más de lo tu misma das,  y recibir al menos una pequeña parte de lo que entregas. Cuestión de equilibrar las partes, la parte del cariño, del amor, de la pasión y de los sentimientos.


Claro que, alguien me puede decir…” Que no te quieran del modo que tu quieres, no significa que no te quieran con toda su alma”. Está bien, nadie quiere de la misma forma, ni con la misma intensidad, tampoco pido eso…pero a veces, algunas veces….necesitamos oírlo, sentirlo, saborearlo o, simplemente saberlo.

Quiero a mi pareja mucho más de lo que yo misma me quiero, eso me hace ser vulnerable e insegura. Descubro sorprendida que… querer no es buen negocio para el corazón, y la cabeza comienza a hacer cábalas matemáticas para equilibrar la razón con la pasión. Nunca cuadra el saldo, la pasión casi siempre sale ganando a fuerza de firmar cheques sin fondo. Después debemos hipotecar la razón para sobrevivir al despilfarro de la pasión. Y así, nos pasamos la vida,pagando deuda vencida. En definitiva, esta maldita crisis nos tiene a todos recortándolo todo, el cariño, la amabilidad,la dedicación , el amor, la pasión y...  LA EDUCACIÓN.

Todo esto es tan sólo un pensamiento en alto, no me puedo quejar al día de hoy de las muestras de afectividad, de amor y de pasión por parte de la persona que quiero y sé que me quiere. Tampoco tengo queja de las personas que tengo cerca de mí. Mi familia, mis amigos, mi hija…mi gente.

No hay motivos reales para esta inseguridad, pero...estoy vulnerable a cualquier acción o reacción.

Debe ser la edad, cumplir años te da sabiduría pero te resta seguridad.



martes, 11 de noviembre de 2014

Sin razón...

Hay sin razón en la razón como desconocimiento en el saber. Al igual que todos los negros no son absolutos, ni los blancos estrictamente puros.

No necesariamente son infinitos los instantes de dicha o eternos los tragos de dolor. El gris no tiene porque comportar tristezas porque no siempre tenemos alegría ante una explosión de colores.Probablemente veamos bello un ocaso otoñal y horrible un amanecer de primavera, un domingo por la mañana contemplado desde la ventana de nuestro cuarto.

Nada es un todo y un todo puede carecer de nada, siempre podemos encontrar contenido en el vacío y ausencias en la abundancia. Retórica de desgaste en nuestros sólidos argumentos cuando los notamos temblar y hundirse.

Incluso, buscamos la soledad en la compañía de quien más amamos... porque somos imperfectamente inconformistas y perfectamente desordenados. Tú y yo, contigo pero sin ti a ratos...

A medida que desgrano las gotas de lluvia, las contabilizo para desquitarme de su fama de infinitas e incluso paso las hojas arrugadas de unas manos cansadas pero activas que se pierden bajo una camisa o entre las costuras de un pantalón, e incluso se asientan inmóviles sobre la mesa.

Todo tiene nada y nada tiene algo.

Siempre dije …”hay que estar preparada para el todo y para la nada” Ambas cosas en sus extremos más extremistas no son buenas …




domingo, 2 de noviembre de 2014

Si me dan a elegir...

Hace demasiado tiempo que no escribo, y no es por falta de ganas, es por falta de tiempo. Han sucedido demasiadas cosas en mi vida en tan solo un año, un escaso año, que se me ha hecho excesivamente corto. Los amaneceres han sido diferentes, los atardeceres casi mágicos, los días especiales, las noches cortas, los sueños casi cumplidos. La vida en general me ha dado una tregua, cosa que le agradezco cada día. 

He recuperado amigas de antaño, y sigo conservando a los de siempre, mi hija camina por sendero tranquilo, sin demasiados recodos escondidos, tengo a mi lado una persona maravillosa, por la cual aposté y no me he equivocado. ¿Quien dijo que no existe el amor cuando pasas de los 45?, quien dijo eso, se equivocó. Ese por el cual sufrí su ausencia durante un tiempo, volvió de nuevo a mi vida, y le dio sentido a la esperanza, la esperanza de la espera sin apenas esperar nada. 



Mi familia navega en un velero con mar calmo y tranquilo, y yo los veo desde puerto con la calma y la serenidad que me va dando la edad.

Navegar en aguas tranquilas es un lujo que pocos tienen, y aunque el óxido a veces corroe el casco del velero, solo hay que sacarlo de puerto de vez en cuando y limpiarlo , solo así podrá volver a navegar con traquilidad y seguridad, dejando que el viento sople para desplegar velas y dejarse llevar. Hay que cuidar lo que se tiene para poderlo conservar...

Mi amigo , ese al cual adoro me diría ; 

"¿Ves?... Ni Abajo ni arriba, ni a un lado ni a otro, solo subiendo la cima, bajando la ladera, mientras el tiempo se escapa y los límites llegan. Camino de piedras que acaba, y comienza en sendero apacible, andando descalzo cayendo sin tregua.
Desaparecen las penas y aceptas las cosas, evitas las lanzas y encuentras la calma. Examinas tu vida y agradeces tu existencia. Ya no limitas las horas, no haces caso del tiempo, no te importa el futuro porque has llegado a la meta.
Y llegar no pesa, ya solo recuerdas lo que dolió, lo que dejaste atrás."

Pero de todo se aprende, y cultivar la paciencia es algo imprescindible para recoger aquello que anhelas. 

Cierto es que… he perdido por el camino gente, amigos, familia que se me han ido de repente, la vida a veces no tiene compasión y se lleva lo que más quieres, pero siempre dije que todos tenemos una fecha de caducidad, y esa fecha es inamovible… Pero ni nada,ni nadie desaparece mientras queden los frutos de las semillas plantadas y cuidadas. Nada es efímero mientras quede el recuerdo...

Si me dieran a elegir me quedaría como estoy ahora, serena, tranquila, feliz. Porque aunque la felicidad completa es una quimera, lo que tengo ahora se le parece mucho.






  Pandemia. Hoy he recordado que tenía un blog ¡Vaya! Con las satisfacciones que me dio en su tiempo y he llegado a olvidarlo algunas veces....